La frustración en el proceso creativo.
Cuando eres madre creadora la frustración por no poder crear, por no llegar donde quieres muchas veces tiene cara y voz y es la de nuestrxs cachorrxs. Nor parten el tiempo y los ritmos de creación y surgen situaciones que internamente no son fáciles de manejar. ¿Cómo controláis vosotras la frustración? ¿A qué conclusiones llegáis o qué trucos usáis para curarla cuando está ligada a la crianza?
Elia Mervi, ilustradora
▼Castres, Francia

@eliamervi

"Antes de ser madre la frustración en la creación era simple y llana, hasta romántica. Ahora es mucho más complicado, y tiene que ver con todo lo que venimos hablando, ni la maternidad ni los procesos creativos son algo banal, nos reformulan.

Creo que podría acotar el tema de los días de frustración y simplificarlo en dos estados.

 

ESTADO TORMENTA ELÉCTRICA: Cuando tengo la sensación de que todo a mi alrededor me hace perder tiempo para pintar, mis hijas también.

Siento la mente cerrada, ciega, cualquier pequeño ruido, gesto o queja me hace implosionar y perderme en un bucle.

En este estado puedo regañarlas por cosas que otros días ni me fijaría, no las atiendo como necesitan, me encierro en mi humor y (aparentemente) me da igual que quemen la casa.

También ellas lo notan, les afecta y les provoca un comportamiento que no pueden controlar, están más inquietas, más exigentes. Lo que me provoca una doble frustración, la de no estar siendo capaz de crear y la de no controlar un injusto resentimiento hacia ellas.

Estos días no tienen solución, pasan como un bochorno dejando a todas agotadas. Y cuando las duermo y las veo en ese estado onírico las echo de menos y me culpo por haberlo hecho tan mal ese día. Y por supuesto luego no consigo levantar un lápiz.

 

ESTADO FLUYENTE: Cuando tengo la sensación de que todo a mi alrededor me hace perder tiempo para pintar, mis hijas también, pero hay algo en mi mente que comprende la verdad, que no es el fin, que seguiré creando cuando sea el momento, que los libros esperan (como escribía Nuria) pero mis hijas no, me quiero entregar a ellas, no quiero perderme nada de ellas.

Entonces soy capaz de guardarme la frustración sin envenenarnos, me entrego a la situación, improviso lugares de creación, las llevo allí, dejo que me corten el tiempo y lo corto con ellas. Mantengo firme y activa la cabeza, presente y accesible para cualquier cosa maravillosa que pueda pasar.

En este estado es cuando ocurre la magia y cuando tú misma eres testigo de que crear y criar es posible, cada una en su propia fórmula."

 

 

Catalina Silva Guzmán, pintora
▼Santiago, Chile

“Muchas veces, soy dos.

Vivo en constante navegar dentro de mi misma. Formando imágenes de lo que más tarde haré aparecer entre mis manos.

Cuando tenga tiempo —cuando esté sola— me digo mientras cambio el pañal de mi guagua, juego con mis crías, sirvo el té. Lavo platos. Consuelo a alguna.

Sin embargo, cuando el momento llega por sorpresa, sin mis cachorros me siento perdida. Como si de pronto el camino

hubiera sido borrado a punta de escoba.

 

Mis dos existencias se desplazan en mundos paralelos, que se conectan con finas hebras, formando una tela de araña; tan fácil de romper.

 

Y la verdad es que disfruto de ambos mundos. De alguna manera, uno alimenta al otro y viceversa. Como el camino de la sangre en nuestras venas.

 

Me pregunto si existe una edad, un momento, en el que se tenga todo: el tiempo, la inspiración, la energía.

No lo creo. Aún así, la pregunta sigue insistiendo en mi cabeza.

¿Alcanzaré a hacer todo lo que me gustaría hacer antes de que se me agote la vida?

 

Por ahora, robo retazos al tiempo (algunos pequeños, otros más grandes), para plasmar lo que tengo dentro en algún papel, cartón, tela o como sea. Voy viendo según el espacio que vaya encontrando. A veces, esos momentos los comparto con mis cachorros, las hago parte. Son nuestros. Otros, son sólo míos. Y algunos, quedan guardados en mi memoria. Pasan a ser algo así como fantasmas de una existencia que nunca fue.”

 

 

Susana García Florez, poetísa
▼Barcelona, España

“Mi frustración grita,

 

A veces lo hace por dentro y otras hacia fuera.

 

En mi cabeza se forman versos,

 

Me aferro a ellos como marinero al palo mayor en medio de la tormenta.

 

Me piden, me hablan, embates, olas y marejada,

Me rompen y me cambian.

 

Empiezo una línea y me mueven la mente y la mano,

 

Me queda inacabada, con letra aguda, crispada,

La idea inicial, parca y resumida.

 

Supervivencia en forma de poesía,

 

Mensaje de socorro para que nadie me rescate cuando consiga irme a mi isla.”

 

 

Dana Jasovich, ilustradora
▼Barcelona, España

“Este verano casi no conseguí dibujar.

Y me encontré con mi sombra.

 

Justo después, Mateo de 3 años, quiso hacerme una foto.”